¿Qué infraestructuras y servicios necesitamos para cuidar mejor de las personas?
Los cuidados suelen asociarse al envejecimiento, pero forman parte de la vida cotidiana de personas de todas las edades. Cuidar de familiares, acompañar a personas dependientes, conciliar el trabajo con las responsabilidades de cuidado o sostener redes de apoyo son realidades que también afectan a la juventud.
Con el objetivo de incorporar esta mirada al debate público, LABORAL Kutxa y Osoigo Next, con la colaboración de la Universidad del País Vasco (EHU) y Francisco de Vitoria BHI, impulsaron una nueva misión de Gurea Geroa para reflexionar sobre el presente y el futuro del modelo de cuidados en Euskadi.
La misión buscaba responder a una pregunta fundamental: ¿cómo construir un sistema de cuidados más justo, corresponsable y sostenible?
Más de 2.200 jóvenes participaron en la misión
El proceso reunió a 2.281 jóvenes de Euskadi, que participaron en una primera fase de consulta digital sobre su experiencia con los cuidados.
Posteriormente, parte de las personas participantes trabajó en tres sesiones presenciales de deliberación, donde elaboraron propuestas y recomendaciones destinadas a mejorar el modelo de cuidados y trasladarlas a las instituciones vascas.
La combinación de encuesta y espacios deliberativos permitió transformar las experiencias cotidianas de la juventud en propuestas concretas para las políticas públicas.
Los cuidados ya forman parte de la vida de la juventud
Uno de los principales hallazgos del proceso fue que los cuidados no son una realidad lejana para las personas jóvenes.
El 66,7 % de quienes participaron afirmó asumir actualmente responsabilidades de cuidado en su vida cotidiana.
Sin embargo, el estudio también evidenció que estas responsabilidades continúan distribuyéndose de manera desigual: el 70 % de las mujeres jóvenes asumía tareas de cuidado, frente a porcentajes significativamente inferiores entre los hombres.
Los resultados mostraban que los cuidados siguen teniendo un importante componente de género, incluso entre las nuevas generaciones.
El coste invisible de cuidar
La misión también puso de manifiesto el impacto que tienen los cuidados sobre el bienestar personal.
Entre quienes ejercían tareas de cuidado:
- Más del 60 % afirmaba disponer de menos tiempo para descansar.
- Más de la mitad veía reducido su tiempo de ocio.
- El 51 % consideraba que cuidar afectaba directamente a su bienestar personal.
Esta sobrecarga era especialmente intensa entre las personas con menos recursos económicos y aquellas que no disponían de una red de apoyo familiar o comunitaria.
El estudio evidenciaba así que cuidar no solo implica tiempo y dedicación, sino también importantes consecuencias emocionales, sociales y económicas.
Un nuevo modelo de cuidados
La juventud participante mostró un amplio consenso sobre la necesidad de transformar el modelo actual.
- El 73,5 % consideraba que el acceso a los cuidados debía reconocerse como un derecho fundamental.
- Más del 80 % reclamaba políticas públicas que dignificaran tanto a las personas cuidadoras como a quienes reciben los cuidados.
Durante las sesiones deliberativas surgieron numerosas propuestas para avanzar hacia un modelo más corresponsable y comunitario.
Entre ellas destacaban:
- Reforzar las ayudas económicas dirigidas a las personas cuidadoras.
- Ampliar los servicios públicos de atención y cuidados.
- Crear redes comunitarias de apoyo entre vecinos y generaciones.
- Mejorar las medidas de conciliación laboral y familiar.
- Reconocer social y laboralmente los cuidados como un trabajo esencial.
- Impulsar campañas de sensibilización para repartir los cuidados de forma más equitativa entre mujeres y hombres.
Las propuestas coincidían en una idea común: cuidar no puede seguir siendo una responsabilidad individual o familiar, sino una tarea compartida por toda la sociedad.
Llevar la voz de la juventud al Parlamento Vasco
Las conclusiones fueron presentadas en el Parlamento Vasco, donde las personas participantes trasladaron sus recomendaciones a representantes institucionales.
Durante la presentación, la presidenta del Parlamento Vasco, Bakartxo Tejeria, destacó que los cuidados forman parte del bienestar colectivo y defendió la necesidad de construir un sistema liderado por las instituciones públicas, pero basado en la corresponsabilidad de toda la sociedad.
El encuentro permitió situar las experiencias y propuestas de la juventud en el centro del debate sobre el futuro del sistema vasco de cuidados.
Un informe que siguió generando conversación
La misión no terminó con la presentación del informe.
Las conclusiones continuaron alimentando el debate público sobre los cuidados. Un ejemplo fue la participación de Luzia Salamanca, miembro del equipo de Osoigo Next, en la conversación "Batzeko Hitz Egin - Hablar para Unir", una iniciativa impulsada por el Gobierno Vasco a través de la Dirección de Diversidad, Convivencia y Solidaridad Intergeneracional.
Junto a Mari Carmen Garmendia, presidenta de Matia Fundazioa, compartió algunas de las principales reflexiones surgidas durante el proceso participativo: la desigual distribución de los cuidados, su impacto sobre el bienestar de las personas jóvenes y la necesidad de reforzar las redes comunitarias y las políticas públicas que dignifiquen el cuidado.
El diálogo puso el foco en la solidaridad intergeneracional como uno de los pilares para construir una sociedad más cohesionada, justa y preparada para afrontar los retos demográficos del futuro.
Cuando cuidar se convierte en una responsabilidad compartida
La misión sobre cuidados demostró que la juventud no solo identifica los problemas del modelo actual, sino que también es capaz de imaginar soluciones para transformarlo.
Gracias a la participación de 2.281 jóvenes construimos un diagnóstico colectivo y una hoja de ruta orientada a avanzar hacia un sistema de cuidados más justo, corresponsable y sostenible.
Porque cuidar no es únicamente una cuestión privada. Es uno de los grandes desafíos del futuro y una responsabilidad compartida que requiere escuchar a toda la sociedad para diseñar mejores políticas públicas.